Sobre mí
Para acompañar a alguien no basta con conocer la teoría.
Cada persona llega a terapia con una historia, unas circunstancias y una forma diferente de vivir lo que le está pasando.
Por eso, para mí es importante que en consulta encuentres un espacio profesional, pero también cercano. Un lugar donde puedas hablar con naturalidad, sentirte escuchado y no tener que saber exactamente qué decir o por dónde empezar.
Marlin Lajara
Psicóloga clínica
No somos únicamente lo que nos está pasando ahora.
Nuestra historia, las relaciones que hemos tenido, lo que aprendimos en nuestra familia, las experiencias que hemos vivido y el momento en el que nos encontramos también forman parte de cómo nos sentimos y de la manera en la que nos relacionamos.
Esa mirada ha ido dando forma a mi manera de trabajar.
Cuando alguien llega a consulta, no me interesa únicamente lo que ocurre en el presente. También buscamos comprender qué puede haber detrás, qué se está repitiendo y qué sentido puede haber tenido hasta ahora.
Porque, aunque dos personas lleguen a terapia por algo parecido, lo que hay detrás no necesariamente es lo mismo.
Mi forma de trabajar
no parte de un único enfoque
Con el tiempo he ido incorporando distintas formas de comprender y acompañar lo que ocurre en terapia. Cada una aporta una mirada diferente y me permite entender el proceso desde más de un lugar.
Por eso, no trabajo aplicando las mismas herramientas a todas las personas. Dependiendo de lo que estemos trabajando y del momento en el que te encuentres, iremos utilizando aquello que tenga sentido para tu proceso.
Mi manera de trabajar integra la
FORMACIÓN
Psicología Clínica
Grado en Psicología
Máster en Psicología General Sanitaria
Terapia Sistémica Familiar y de Pareja
Formación especializada
EMDR
Formación especializada
Arteterapia y Terapias Creativas
Máster
Coaching
Certificación profesional
En consulta no espero que seas de una manera determinada.
Puedes llegar teniendo muy claro lo que te pasa o sin saber por dónde empezar. Puede haber cosas que te resulte fácil contar y otras para las que necesites más tiempo.
No tienes que encontrar las palabras perfectas ni sentir que tienes que aprovechar cada sesión de una manera determinada. Cada proceso tiene su ritmo, y parte de mi trabajo es poder respetarlo.
Para mí es importante que la terapia sea un espacio donde puedas hablar con naturalidad, sentirte escuchado y, poco a poco, ir sintiéndote cómodo siendo tú.